Delphine Tempels

Acerca de Delphine Tempels

Delphine Tempels es la diseñadora y creadora que hay detrás de la marca de joyería «Del Tempels». Trabaja con sus manos, de manera artesanal, pero sin olvidar que todo arte se debe reinventar y da unas formas y texturas innovadoras a sus piezas.

De origen Belga, se formó en bellas artes donde inconscientemente su manera de expresión siempre fue a través de la escultura. Relacionada también con el mundo de la interpretación, llegó a España en el año 2008 para formarse como actriz, dónde ha podido desarrollarse profesionalmente desde entonces.

En la actualidad ha dado el paso de formar junto a Andrés Pujol su propia marca, con la ilusión de fundir sus dos grandes pasiones: la escultura y el sentimiento del que interpreta para otros, porque como ella explica «crear joyas consiste en ponerse en la piel de los demás».

«Paraíso perdido», su primera colección, nace en la naturaleza y la refleja. Inspiraciones como la luna y el mar son símbolos de feminidad y se traducen en forma de plata, zafiros y barnices con baños de oro de 24 quilates que nos evocan la noche, con sus luces y sus sombras. Las mismas que habitan en todos nosotros y en especial en la mujer moderna, independiente, única y elegante, fuerte y emocional, frágil y poderosa como las piezas de «Paraíso perdido» .

Contacto: www.deltempels.com.

Galería

A continuación encontrará una muestra del trabajo de esta diseñadora.

Colección «Paraíso perdido»

La colección «Paraíso perdido» ha sido inspirada por las dos poesías que reproducimos a continuación:

«El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños la marejada
me tira del corazón;
se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá?
Gimiendo por ver el mar,
un marinerito en tierra
iza al aire este lamento:
¡Ay mi blusa marinera;
siempre me la inflaba el viento
al divisar la escollera!».Rafael Alberti

« ...
No sé dónde la vi por vez primera,
Si en el cielo anterior de la doctrina
Del griego o en la tarde que declina
Sobre el patio del pozo y de la higuera.Según se sabe, esta mudable vida
Puede, entre tantas cosas, ser muy bella
Y hubo así alguna tarde en que con ella
Te miramos, oh luna compartida.

Más que las lunas de las noches puedo
Recordar las del verso: la hechizada
Dragon moon que da horror a la halada
Y la luna sangrienta de Quevedo.

De otra luna de sangre y de escarlata
Habló Juan en su libro de feroces
Prodigios y de júbilos atroces;
Otras más claras lunas hay de plata.

Pitágoras con sangre (narra una
Tradición) escribía en un espejo
Y los hombres leían el reflejo
En aquel otro espejo que es la luna.

De hierro hay una selva donde mora
El alto lobo cuya extraña suerte
Es derribar la luna y darle muerte
Cuando enrojezca el mar la última aurora.
... ».

La luna de Jorge Luis Borges